El pasado 29 de abril de 2025, se llevó a cabo un significativo intercambio de experiencia entre la Escuela San Patricio y el Colegio Bernabé de Larraul, ambos de Fe y Alegría, ubicados en el Cantón san Miguel de los Bancos de la Provincia de Pichincha con el acompañamiento de Irma Mariño, representante de la iniciativa Federativa de ecología Integral. Este encuentro convocó a 42 personas, entre docentes, equipos directivos, acompañantes zonales y nacionales, con el propósito de impulsar la integración de principios de ecología integral, inclusión y equidad de género en los procesos educativos a través del análisis crítico para fortalecer las prácticas educativas con enfoque de ecología integral, promover la justicia ambiental y proteger la biodiversidad del Bosque que es parte de la escuela San Patricio de Fe y Alegría.
Durante la jornada, participaron en diversas actividades como caminatas reflexivas en el bosque, dinámicas de conexión con la naturaleza y ejercicios de empatía hacia los seres vivos del entorno, incluyendo especies emblemáticas como el oso de anteojos y el zamarrito pechinegro, la boa del chocó, entre otros. Estas actividades se complementaron con un análisis crítico de las problemáticas ambientales locales, como la tala de árboles, contaminación y tráfico ilegal de especies, fomentando así una profunda conciencia sobre la responsabilidad compartida en la protección de nuestra casa común.
Seguido se realizó una Asamblea Ecológica «Voces por la Vida» como espacio de conexión profunda entre los seres humanos y la naturaleza. Guiados por el espíritu de la Madre Naturaleza. Los participantes ingresaron con sus afiches y mensajes, portando las voces de los ríos, los bosques, las luciérnagas, los osos de anteojos y todos los seres que habitan nuestro planeta.
La Madre Naturaleza, personificada con sabiduría y ternura, expresó su gratitud y confianza en aquellos que se han comprometido a ser sus guardianes, inspirando a todos los presentes a unirse como verdaderos aliados en la defensa de la vida.
El momento culminante fue el círculo de unidad, donde educadores, estudiantes y acompañantes se tomaron de las manos, cerraron los ojos y, con un solo corazón, gritaron su compromiso: “¡Trabajamos por el cuidado de la casa común!”.
El impacto en los docentes fue significativo, fortaleciendo su compromiso con una educación transformadora que integra los principios de ecología integral, inclusión y equidad de género. Se promovió la colaboración entre los equipos escolares y se establecieron acuerdos para continuar esta misión, incluyendo la formación de un equipo de ecología integral que dinamizará las futuras iniciativas en la institución.
Este encuentro marca un importante paso hacia una educación más consciente y comprometida con la sostenibilidad, reafirmando el rol de las escuelas como espacios esenciales para la formación de ciudadanos responsables, protectores de la naturaleza e implementadores de prácticas educativas que fomenten una cultura ecológica que se fomente desde la pedagogía del cuidado.
Se culminó el encuentro con una valoración emotiva por la participación activa y por los compromisos adquiridos en el cuidado de nuestro hogar que llamamos Casa común.